Ilustres Señores:
Tomo la pluma para deciros que, loado sea Dios, todas las cartas que nos llegan de la guerra nos anuncian que los moros se rinden a nuestro rey, sin lucha ni muertos. Esto provoca gran contento en mi señora la Reyna y, por ende, en toda la corte, y también en el Concejo.
Debéis saber que el Concejo de Murcia es el órgano de gobierno que rige la ciudad que nos acoge. Esta ciudad es una de las 17 que tienen voto en las Cortes, y es la cabeza del reino de Murcia y la encargada de difundir las órdenes reales entre todos los pueblos del reino. Es un Concejo poderoso y estimado por Sus Altezas, que gobierna con dos fines principales: el servicio a nuestros amados soberanos y el bien público.
Su estructura es similar a la de otros concejos de Castilla, como Burgos, Toledo y Sevilla, organizándose igual que estos desde los tiempos del Rey Juan II, padre de nuestra querida Reyna Isabel.
Los cargos más importantes de este Concejo son: El
Corregidor, representante de los reyes en la ciudad, elegido por los Monarcas
por un año, pero normalmente su mandato se alarga a dos o tres años; es juez en
todos los pleitos que surgen en la ciudad, y al finalizar su mandato está
sometido al juicio de residencia que le hace un Pesquisidor, también nombrado
por los Reyes. Los Regidores son elegidos por los Reyes entre las personas más
importantes de la ciudad. Su cargo es vitalicio, por eso ostentan el título de
regidor perpetuo, y su misión es velar por los intereses de la ciudad,
solucionando los problemas siempre que puedan hacerlo, y notificándolos al
Corregidor para que éste informe de ellos a los Reyes cuando exceden de sus
atribuciones. Los Jurados, son los representantes de las parroquias y elegidos
por los feligreses, hacen los padrones, cobran el dinero de las derramas y
todas las cosas relacionadas con su parroquia. El Mayordomo se encarga de los
asuntos económicos y de las rentas de la ciudad.
Otros miembros del Concejo son los Alguaciles, los Alcaldes y el escribano.
Sus miembros pertenecen a las familias más poderosas y ricas de la ciudad, perpetuándose en los cargos. Se reúnen dos veces por semana, martes y sábados, aunque algunas veces, se hacen reuniones extraordinarias otros días. Generalmente sus sesiones se celebran en la Cámara de la Corte, pero ahora que está ocupada por la familia real se reúnen en alguna iglesia, sobre todo en Santa Catalina.
DOCUMENTO
Provisión de los Reyes Católicos, al corregidor de Murcia, sobre los regidores que tuvieran familiares o conocidos, cuyos asuntos se estuvieran tratando en el concejo.
Archivo Municipal de Murcia. CAM, 787, nº31




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