NOVENA CRÓNICA (7 de junio de 1488)
Dos días hemos tardado desde que salimos de la ciudad de Murcia, hasta
llegar a Lorca, desde donde su Alteza, bien aconsejado, ha decido emprender la
ofensiva hacia la ciudad nazarí de Vera. En verdad este castillo de Lorca es
una fortaleza imponente que domina todo el territorio y el lugar idóneo para
romper la frontera de los moros.
Aquí nos aguardaban con sus tropas el adelantado don Juan Chacón y el
marqués de Cádiz, con otras gentes y caballeros, que días antes habían partido
hacia Lorca para ir preparándolo todo para nuestra llegada.
Juan de Alcocer, notario de la ciudad de Lorca, ha sido el encargado de
dar testimonio de la entrada del Rey don Fernando en ella. Su Alteza llegó a la
puerta del monasterio de Nuestra Señora Santa Olalla, donde estaba puesto y
adornado un altar para el recibimiento de su real majestad, estando todos los
clérigos y el arcipreste Johan Valero presentes, portando éste en sus manos una
cruz de cristal muy devota y el santo misal. Tras recibir homenaje de los
vecinos y jurar sus fueros, su Alteza cruzó la ciudad para subir al castillo.
MÁS INFORMACIÓN
Testimonio del juramento que hizo Fernando el Católico al entrar en la ciudad de Lorca y la plietesía que le rindió el concejo.
AMLO Plan.3.3. Ent. Fernando V. 1488-06-17. Lorca
Al estar todas las tropas ya reunidas, el Rey ha manifestado su deseo de
tomar la ciudad de Vera cuando antes, y más tras escuchar los rumores que nos
llegan de que los habitantes de Vera no tienen intención de oponer resistencia.
Pero no debemos fiarnos, porque ya se sabe que en asuntos de guerra el Diablo
auspicia las mentiras.
Las
tropas salen mañana hacia Vera, y este cronista regresará a Murcia a esperar
noticias junto la reyna y su corte.




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